Selección de restaurantes de Barcelona

EDU VIALE
27 de julio de 2015
I
Can Boneta

Restaurante Can Boneta. Joan Boneta da en el clavo con un pequeño restaurante que recupera de forma precisa y natural todo aquello que vale la pena recuperar


Cocina de escuadra y cartabón

Joan Boneta era arquitecto antes de convertirse en cocinero y, por ende, en propietario de un pequeño restaurante en plena calle de Balmes con mesas de mármol, inspiración tabernaria y cocina abierta. Quizás por eso, la cualidad que mejor define Can Boneta es la precisión, como si se trazará el resultado culinario sobre un plano con escuadra y cartabón (bueno, ahora sería más idóneo decir con un programa informático como Autocad o similar). La carta de platillos que se sirven para la cena no contiene muchos elementos ni tampoco excesivas filigranas, pero cada una de las propuestas parece que da en el clavo, tanto a nivel de concepto como de ejecución. Como un triple que entra en la canasta limpio, como un estribillo de los Beatles.

Hay diversas coordenadas que confluyen en ese mapa gastronómico: la cocina catalana tradicional, el concepto moderno de las medias raciones, el talento natural del cocinero, la voluntad de huir de las modas imperantes y el precio ajustado, que es un extraordinario denominador común en algunos buenos restaurantes abiertos últimamente en Barcelona. Con todo eso se conforma la propuesta de Can Boneta, que divide su ajustada carta en cinco secciones, incluido un apartado dedicado a la revisión del bikini (hay uno de higos y queso azul de cabra). Aparte hay una decena de tapas, una madera de quesos y otra de embutidos, ensaladas y sopas y unos cuantos guisos.

En una calurosa y húmeda noche de verano era mejor decantarse por algunos platos fríos que, sorprendentemente, no mostraban respeto alguno por las tendencias imperantes, sino que iban bastante por libre en cuanto a imposiciones estilísticas se refiere. Valga como ejemplo el canelón frío de gambas y verduritas o la reivindicación de una receta que a primera vista puede parecer algo vintage como es el pastel de pescado, pero que renace de sus cenizas gracias a la potencia de la lubina y a la vinagreta de cebolla tierna. Un platillo que despierta la memoria y, a continuación, uno que sorprende: el empedrat. Un enunciado clásico que rompe esquemas gracias a la presentación de las judías blancas en textura de hummus y al uso de bacalao ahumado.

Para culminar con un plato más contundente habían varias opciones: los pimientos de piquillo rellenos de pollo al ast con salsa de vino rancio, las cocochas de bacalao o la escogida, una espalda de cordero deshuesada con salsa de ratafía y puré de boniato que se deshacía en la boca. De postre, un pastel de naranja y zanahoria o un helado que, de nuevo, recuperaba para la causa culinaria del siglo XXI un sabor en peligro de extinción como las peras con moscatel.

Y es que Can Boneta es indudablemente un restaurante moderno, que reluce en las fotos de Instagram, cosecha grandes puntuaciones en internet y merece un puesto de honor en la portada de las revistas de tendencias. Pero lo es precisamente porque no busca serlo, porque no persigue una autenticidad forzada y porque recupera con precisión aquello que realmente vale la pena, como recetas clásicas que no habían tenido la ocasión de ser reinterpretadas, el porrón de vino con gaseosa o el hecho de que el cocinero salga de sus fogones para saludar a los comensales. A todos ellos, no solo a los amigos o clientes habituales. Como siempre tendría que haber sido.

RESTAURANTE CAN BONETA
c. Balmes, 139 - Zona Eixample Esquerra - Barcelona
Teléfono: 932 183 93
Precio orientativo Carta 30-35 euros - Formula mediodía 12 €
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